𝑭𝒖𝒆 𝒖𝒏 19 𝒅𝒆 𝒏𝒐𝒗𝒊𝒆𝒎𝒃𝒓𝒆
𝑺𝒆 𝒆𝒔𝒄𝒖𝒄𝒉ó 𝒖𝒏 𝒇𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒍𝒍𝒊𝒅𝒐
𝑸𝒖𝒆 𝒉𝒊𝒛𝒐 𝒍𝒂 𝒕𝒊𝒆𝒓𝒓𝒂 𝒆𝒔𝒕𝒓𝒆𝒎𝒆𝒄𝒆𝒓
𝑼𝒏𝒂 𝒆𝒙𝒑𝒍𝒐𝒔𝒊ó𝒏 𝒅𝒆 𝒈𝒂𝒔
𝑯𝒊𝒛𝒐 𝒄𝒊𝒎𝒃𝒓𝒂𝒓
𝑬𝒍 𝒏𝒐𝒓𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒄𝒊𝒖𝒅𝒂𝒅…
El Tri de Alex Lora compuso esta canción para conmemorar los cientos de muertes que dejaron las explosiones en las instalaciones de almacenamiento y distribución de gas LP de Pemex ocurrida la madrugada del lunes 𝟭𝟵 𝗱𝗲 𝗻𝗼𝘃𝗶𝗲𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟴𝟰 en San Juan Ixhuatepec mejor conocido como 𝗦𝗮𝗻 𝗝𝘂𝗮𝗻𝗶𝗰𝗼, municipio de Tlalnepantla de Baz Estado de México, la explosión además dejó a miles de personas heridas por quemaduras y daños millonarios en las instalaciones y en las casas cercanas al complejo.
Instalaciones de Pemex como ductos, estaciones, sondas e incluso plantas en instalaciones de refinerías, han presentado accidentes que lamentablemente han arrebatado no solo las vidas de trabajadores petroleros, sino de ciudadanos que viven cerca de dichas instalaciones. Para muestra un botón, las más recientes ocurrieron apenas el mes pasado y otra más en el presente mes, es decir, el 6 de noviembre en Campeche y el pasado 20 de octubre en Chiapas (https://www.nmas.com.mx/…/reportan-explosion-en-centro…/)
En Tepeji del Río los accidentes hasta el momento no han cobrado vidas pero sí han provocado evacuaciones masivas ante la fuga de gas provocados por tomas clandestinas, los bomberos que han atendido algunas de estas emergencias alguna vez me confesaron en privado “estuvimos a nada de volar” cuando en uno de estos accidentes el agua para combatir una fuga considerable se acabó y los trabajadores de Pemex corrieron para salvar sus vidas, afortunadamente llegaron media docena de pipas que permitieron que el flujo de agua necesario se restableciera para seguir con los trabajos en dicha emergencia, pero el riesgo está ahí.
Increíblemente a pesar de los accidentes, Pemex ha tolerado por décadas que los derechos de vía de sus ductos hayan sido invadidos y que principalmente particulares hayan construido o extendido sus propiedades sobre ductos. A esta situación se suma ahora la propuesta de la presidenta Municipal de Tepeji del Río Tania Valdez ante la Asamblea Municipal, para la donación de terrenos en la Unidad Deportiva Tepexic para la construcción de casas por parte del gobierno federal, pero en estos predios cruzan ductos de Pemex.
La realidad de los accidentes más importantes que se han presentado en Tepeji del Río en ductos o cerca de ductos, denota que Pemex no tiene el solo la capacidad para atender las emergencias bajo ningún sentido, ha sido la respuesta principalmente del municipio de Tepeji a través de su área de Bomberos junto con el apoyo de bomberos de los municipios aledaños (tanto de Hidalgo, como del estado de México), lo que ha permitido que los accidentes no pasen a mayores y se resuelvan sin mayores daños o pérdidas.
Otra realidad es que los accidentes provocados por el robo (de gas principalmente) en ductos es actualmente tolerado en el municipio de Tepeji, no se combate al igual que en otras regiones de Hidalgo, no se sabe cuáles son las causas por las que el robo de hidrocarburos principalmente atrás de Zaga en el camino al relleno sanitario, en El Zapote y principalmente en Santa Ana Azcapotzaltongo, es tolerado todos los dia$, pero piensen mal y acertarán.
Otra realidad más es que siempre se ha sabido que el personal de Pemex participa en los robos, proporcionando información a los grupos delictivos sobre a qué hora y que producto va a pasar por los ductos, pues un día nos explicaron que saber a qué hora va a pasar producto y que tipo especifico de producto, es como querer adivinar a qué hora pasa una bala, es información muy técnica y que solo se sabe al interior de esta dependencia, sin olvidar que la capacitación para colocar tomas, y el contar con mangueras, dispositivos y materiales que solo Pemex cuenta, es algo de lo que solo son capaces trabajadores de Pemex, incluso hay que recordar que a principios del gobierno de Amlo en Refinería fueron detenidos trabajadores.
Otra realidad es que los municipios no cuentan con el personal ni las unidades ni el recurso o presupuesto para hacer labores de vigilancia y seguridad en los ductos, el intentar hacer esta labor solo los expone a dos posibilidades, a enfrentamientos en casos donde pueden sorprender a estas bandas robando en ductos, o a ser corrompidos por estas mismas bandas a cambio de jugosas rentas mensuales por dejarlos trabajar e incluso darles protección física en los robos o con “pitazos”.
La seguridad del municipio no debería distraerse ni usarse en estos temas, para eso la federación cuenta con la Guardia Nacional, la Sedena, la Semar. Y si la federación quiere que “le entren” entonces que aprueben fondos adicionales para contratar a más policías, dotarlos de modernos equipos, adquirir patrullas equipos de radio y pagar por sus capacitaciones y certificaciones, además de contratarles buenos seguros para que en caso de perder la vida enfrentando a los integrantes de estas bandas delictivas, sus familias queden aseguradas y puedan recibir indemnizaciones y pagos de seguros que les permitan enfrentar mejor la ausencia de sus familiares.
Otra realidad es que muchas de las instalaciones y equipos, materiales, ya cumplieron un ciclo de vida para las normas industriales de estos equipos, lo que provoca que los accidentes estén siempre a la vuelta de la esquina, no por nada desde el gobierno de Peña Nieto se establecieron recursos millonarios para la modernización (trabajos de mantenimiento) de las refinerías que integran el Sistema Nacional de refinación.
Lo sucedido en San Juanico fue un horror para quienes lo vivieron, dicen que fue como el infierno, muchos pensaron que el mundo se iba a acabar, a pesar de que Pemex intentó culpar a otras gaseras privadas que operaban alrededor de sus instalaciones, se demostró que el incendio inició en sus instalaciones y que incluso 12 horas antes los vecinos reportaron un fuerte olor a gas, ese mismo año dos incendios ocurrieron y se reportó que diversos equipos no operaban o que estaban en mal estado, es decir, el accidente se pudo evitar, al final ningún funcionarios público fue responsabilizado, todo quedó en cientos y cientos de muertos aunque muchos dijeron que pudieron tratarse de miles de muertos ya que muchos simplemente fueron “vaporizados”.
Lo sucedido en San Juanico nos debe permitir un análisis a fondo sobre lo sucedido y trasladarlo a todos los puntos donde estas instalaciones ponen en riesgo a los asentamientos humanos, a la par Pemex debería recuperar sus derechos de vía que han sido tomados por particulares que iniciaron colocando una puerta y luego construyendo encima de donde pasan ductos, pero no solo eso, deben impedir o responsabilizar en un documento a quien construya sobre ductos, de tal forma que si un día por desgracia ocurriera un accidente, se tenga la certeza de a quien se va a responsabilizar.
Si bien las instalaciones de Pemex en San Juanico fueron primero y luego llegaron vecinos a construir junto a dichas instalaciones, y en donde seguramente se permitió el desarrollo de estos asentamientos de forma irregular gracias a la corrupción de las autoridades al emitir las licencias de construcción, hoy alentar la construcción de viviendas en estos espacios parece bizarro en donde además, la historia es ignorada, en donde le apostamos al riesgo, un riesgo innecesario, un riesgo que raya en lo criminal, un riesgo que nadie debería tomar sobre la vida de otros.
