La detención de Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como “E̶l̶ ̶M̶e̶n̶c̶h̶o̶”, ocurrida el día de ayer 22 de febrero en la carretera La Piedad-Zamora y su eventual muerte durante su traslado del municipio de Tapalpa Jalisco a la Ciudad de México, provocó la reacción violenta del Cártel Jalisco Nueva Generación (grupo criminal que fundó y encabezó por casi dos décadas E̶l̶ ̶M̶e̶n̶c̶h̶o̶) quien ordenó el ataque a instalaciones de la GN en algunas entidades, la quema de autos y unidades de transporte de carga y pasajeros por lo menos en 11 entidades, entre ellas Hidalgo que al final de la jornada de violencia reportó 9 unidades quemadas en 5 municipios pero que términos de las estadísticas nacionales se reportaron 85 bloqueos carreteros, 252 ataques (a bancos del gobierno, negocios, empresas e inmuebles de gobierno) en todo el país y de igual forma se informa de 26 muertos, 25 de la Guardia Nacional y una mujer civil, además fueron detenidos 70 delincuentes y se informó de 30 presuntos delincuentes abatidos.
El miedo y el pánico si bien no son algo nuevo en México, en el que malamente su población se ha ido acostumbrando y haciendo “costra” ante la violenta realidad que padece, ayer si los obligó a “pegarse” a las noticias, a las redes sociales y seguir por varias horas la evolución de la situación, muchos abandonaron sus actividades y decidieron resguardarse en sus hogares deseando que el terror no continuara durante la noche, algo que gracias a Dios no sucedió.
Las teorías conspiranoicas de esas que en el pasado no faltaban en voz de todos su lideres en Morena, ayer no pudieron faltar, las dos más comunes emanadas desde las redes sociales mencionaron que fue un montaje la muerte, la contraparte apuntó a que fue asesinado (ya que fue trasladado con vida) para que no pudiera hablar sobre su relación con el gobierno de la 4T, ya que desde hace varios meses distintos libros enfocan sus mensajes en señalar que el C̷ ̷J̷ ̷N̷ ̷G̷ pagó desde 2006 las campañas de AMLO, y que más recientemente los cables de noticias desde los EE.UU. señalan a actores de Morena investigados por nexos con los cárteles.
La presidenta de México al siguiente día en su conferencia mañanera acotó la participación de los EE. UU. al mero cruce de información con la cual aceptó que participó en la detención de Nemesio Oseguera, por otra parte es verdad que su muerte le aporta “aire” a la relación de México con su vecino del norte, aunque en el fondo se sabe que las organizaciones criminales cuentan con sus relevos y que incluso pueden reponerse rápidamente y ampliarse como ha sucedido en el pasado, aunque se sabe que el reclutamiento ya no es tan atractivo como en el pasado, por lo que ahora los delincuentes reclutan con mentiras de ofertas de empleo.
La presidenta igual refirió que los hechos violentos “fueron en algunos estados”, evitando manejar dos puntos que son relevantes, fueron 11, que representan en primero a la tercera parte de estados de México, pero que son los que concentran una mayor capacidad económica en donde sus poblaciones son altas, y el segundo punto, que las reacciones fueron de un cártel de las drogas, en entidades donde dominan, por lo que no se debe perder de vista los demás cárteles y los estados que dominan, si en suma y solo por mencionarlo como teoría, la respuesta hubiera sido de todos los cárteles, más de la mitad del país habría ardido, con centenas de personas muertas, millones en pérdidas y la violencia habría sumido al país en un enorme terror, el gobierno puede declarar que respondió a tiempo y recuperó la paz y la gobernabilidad, pero desde este lado de las cosas, vimos un estado superado, lento y desarticulado ante los ataques de uno solo de los varios cárteles que operan en México.
A la luz de lo sucedido el día de ayer es necesario recalcar tres puntos, recordar la molestia del gobierno de Morena por denominar a los cárteles mexicanos de la droga como Grupos Terroristas, hoy el tiempo y los hechos le dieron la razón a los norteamericanos, hoy los hechos también vuelven a poner en entredicho si se continuará con la fallida política de dar abrazos y no balazos a los delincuentes, aunque hoy mismo el estado mexicano hizo de lado su política principal y abatió al líder del C̷ ̷J̷ ̷N̷ ̷G̷, y tres si el estado continuará con su narrativa de señalar a muchos grupos sociales, partidos políticos, empresarios y en general a todo critico de la 4T, como sus enemigos cuando a la vista de los mexicanos esta visto quien es el verdadero enemigo, ojala el estado termine por aceptar no solo la ayuda de los americanos sino del país que la ofrezca en materia de seguridad (así como aceptan la ayuda en temas de salud de médicos de Cuba, así, de esta misma forma), aceptar la ayuda y dejar atrás políticas fallidas de seguridad basadas en frases locas del ex presidente, pero sobre todo, que se enfoquen en la seguridad, en la paz y progreso de los mexicanos y que deje atrás y en el absoluto pasado, su manía de etiquetar enemigos y emprenderla contra ellos, sabemos que es parte de su narrativa esencial pues en la izquierda no pueden lanzarse a gobernar sin antes identificar a los malos de la historia y al mismo tiempo pedirle al pueblo “unidad” contra los malos que critican y atentan contra el estado, esta narrativa ante la realidad que ayer muchos descubrieron, ya no puede continuar, no podemos seguir con un gobierno mezquino, torpe y ciego ante la realidad.
En ese camino ojala los ciudadanos dejen de ensalzar y poner en pedestales la narco cultura, con su música, con sus expresiones y sus arranques sociales y demostraciones, es estúpido aplaudir conductas de violencia que al mismo tiempo le afectan a quien los aplauden, a quien en su auto o negocio ensalzan y promueve la violencia, es la hora de la congruencia o por lo menos la hora de identificar a este tipo de ciudadanos y evitarlos en nuestros círculos, ¿o acaso le gustaría tener en su casa a un hombre o mujer que promueva la violencia, la droga, o que aplauda el sometimiento del hombre sobre la mujer a través de la música?, vamos siendo congruentes e identifiquemos a los verdaderos enemigos del país, la delincuencia, la violencia pero también la corrupción de los gobernantes que se coluden con los narcos y delincuentes y los manos ciudadanos que en ocasiones son peores que los mismos delincuentes por su ambivalencia de aplaudir al narco pero ofenderse y pedir justicia cuando ellos son las víctimas de la inseguridad.
México está ante una encrucijada, la más grande de las últimas tres décadas y se puede plantear de una manera muy sencilla, continuar con los abrazos o empezar con los balazos contra los delincuentes que atentan contra la vida de los mexicanos, contra su patrimonio y contra el futuro de sus hijos.
Y ante esta disyuntiva los mexicanos ya no podemos ser indiferentes, pero tampoco incongruentes exigiéndole al estado algo que en nuestras propias vidas no podemos ofrecer.
