A cinco años de la inundación de septiembre de 2021, aún existen pendientes por atender en Tula de Allende, entre ellos la rehabilitación y sustitución de redes de drenaje y agua, así como la construcción de una unidad médica de primer contacto, señaló el alcalde Cristhian Martínez Reséndiz.

El presidente municipal reconoció que la inundación provocó el colapso de parte del sistema de drenaje y agua en la zona centro, problemática que será atendida mediante las obras de rehabilitación de la calzada Melchor Ocampo.

Explicó que estos trabajos permitirán rehabilitar las redes al cien por ciento y conectar, en la medida de lo posible, las descargas de establecimientos comerciales que actualmente vierten directamente al río Tula.

En cuanto a las obras de ampliación y rehabilitación del río Tula, Martínez Reséndiz destacó la inversión del Gobierno Federal y señaló que los trabajos continúan a la altura de San Marcos, con el objetivo de incrementar la capacidad del caudal y reducir el riesgo de futuras inundaciones.

El alcalde también destacó el fortalecimiento de Protección Civil municipal, área que, dijo, ha recibido inversión para contar con nuevas ambulancias, equipo de rescate y mejores condiciones para atender emergencias.

Respecto a la demanda ciudadana de contar nuevamente con un hospital en la cabecera municipal, tras las afectaciones que sufrió el hospital del IMSS durante la inundación de 2021, reconoció que sigue siendo un pendiente.

Aunque destacó el proyecto del nuevo hospital del IMSS en Tlaxcoapan, consideró necesaria una unidad médica de primer contacto en Tula, a fin de evitar que los habitantes tengan que trasladarse hasta ese municipio para recibir atención médica.

A cinco años de la tragedia, autoridades reconocen que aún quedan obras y servicios por resolver para reducir riesgos y atender las necesidades de la población.