A 737 días de la publicación del decreto de restauración ecológica de la cuenca de la presa Endhó, habitantes de Tula y Tepetitlán denunciaron la falta de acciones concretas para el saneamiento del embalse y la recuperación ambiental de la región.

Durante una conferencia de prensa, pobladores de distintas localidades señalaron que las autoridades de los tres órdenes de gobierno no han cumplido con los compromisos establecidos en la declaratoria, por lo que, afirmaron, hasta el momento las comunidades solo han recibido promesas.

Uno de los principales pendientes, señalaron, es la elaboración del programa rector que debe establecer las políticas públicas y las acciones necesarias para llevar a cabo la restauración ambiental en los ocho municipios contemplados en el decreto: Tula de Allende, Tepetitlán, Atitalaquia, Atotonilco de Tula, Tepeji del Río, Tezontepec de Aldama, Tlahuelilpan y Tlaxcoapan.

La declaratoria fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 26 de septiembre de 2024. Sin embargo, el plazo para presentar el instrumento que permitiría su implementación venció en mayo de 2026, sin que hasta ahora se haya informado sobre su cumplimiento.

Durante el encuentro también participó la presidenta municipal de Tepetitlán, Ana Elsa Castillo Cea, quien reconoció que la restauración anunciada no se ha traducido en obras o acciones concretas para su municipio.

La alcaldesa explicó que las gestiones realizadas ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se han concentrado en la reposición de pozos afectados por la presencia de metales pesados y en la construcción de plantas tratadoras, aunque consideró que estas medidas no representan una solución integral a la problemática ambiental.

A la falta de acciones de saneamiento se suma la proliferación del lirio acuático y la expansión de la plaga de mosco cúlex, situaciones que los habitantes calificaron como parte de una emergencia sanitaria que continúa afectando a las comunidades asentadas en las inmediaciones del embalse.

Los pobladores cuestionaron las cifras oficiales relacionadas con el retiro del lirio y la disminución de la presencia de mosquitos, al considerar que los datos reportados no corresponden con las condiciones que enfrentan diariamente.

De acuerdo con los habitantes, la presencia del mosco se ha triplicado, mientras que el lirio acuático continúa cubriendo al menos 90 por ciento de la superficie de la presa.

Ante este panorama, los inconformes exigieron a las autoridades presentar resultados verificables y emprender acciones inmediatas para atender el deterioro ambiental y sanitario de la cuenca, problemática que, aseguraron, continúa afectando la salud y las condiciones de vida de miles de habitantes de la región.