Los fotógrafos Lee Miller y David Scherman expusieron a través de su trabajo en las revistas Time y Vogue los horrores de la 2WW, entre sus imágenes están las de los campos de concentración y exterminio que la Alemania Nazi construyó por toda Europa, la historia cuantificó que más de 6 millones -principalmente- de judíos fueron llevados a estos campos de exterminio o de trabajos forzados.
Esta parte de la Historia Mundial fue documentada y al término de la guerra los criminales nazis del primer círculo de Gobierno de AH fueron enjuiciados y encontrados culpables, la mayoría enfrentó penas de muerte, algunos purgaron condenas en la cárcel y otros al verse perdidos en los juicios de la Ciudad de Núremberg, optaron por quitarse la vida.
A pesar de los testimonios de las víctimas que lograron sobrevivir de los campos de exterminios, y de las imágenes en revistas en cines, los reportes en radio, en la incipiente Televisión y en diarios y revistas de todo el mundo de esa época, muchos alemanes se negaron a creer en las atrocidades ordenadas por su líder, por el constructor de lo que iba a ser el Tercer Reich.
Hoy México vive una situación particular en su historia que recuerda esta situación en Alemania, ya que un sector de la población se niega a ver la verdad, la cual, no es propia de un periodo de gobierno, tiene décadas, pero es precisamente ese el elemento que llama la atención, pues en el pasado los actores políticos que hoy gobiernan el país, eran capaces de visualizar e identificar fenómenos como Las Muertas de Juárez, los 43 Desaparecidos de Ayotzinapa, y el hallazgo a cada tanto de tiempo de narco fosas en todo el territorio nacional, principalmente en el norte de nuestro país.
No solo no eran capaces de identificar lo grave de estos hechos que apenas mencionamos en dos líneas, sino que se paraban ante cualquier micrófono o videocámara para exigir en primera, alto a la desaparición de personas y justicia para las víctimas halladas en fosas clandestinas o en muchos de los casos, de mujeres que eran simplemente aventadas al desierto esperando que el tiempo, los elementos naturales o la fauna local acabara con toda huella.
Eran días en que había CONGRUENCIA entre la clase política de oposición, congruencia entre sus dichos y sus hechos, pues en primera, se indignaban por las masacres y el horror de saber que cada día se acumulaban cuerpos en fosas comunes o en anfiteatros, que cada día los medios (a los cuales en ese entonces les aplaudían en sus reportes y reconocían su valor por reportar la verdad, pero que luego se les criticaba se les descalificaba y luego se les ordeno callar una vez que lograron controlarlos con contratos de publicidad) daban cuenta de mujeres desaparecidos en la frontera con los EEUU, pero luego de la indignación pasaban a la acción pidiendo justicia, en plantones, en marchas, en entrevistas, incluso llegaron a estar de cerca con movimientos a los cuales cuando llegaron al gobierno les dieron la espalda y que jamás recibieron en Palacio Nacional pese a que en el pasado eran sus principales aliados.
De la Alemania de la República de Weimar a la Alemania Nazi ¿qué sucedió? Una de las peores crisis económicas que un personaje pudo remontar logrando con sus discursos explosivos apoyo incondicional de amplios sectores sociales resentidos, llegando por la vía de la democracia (a la cual luego le dio la espalda volviéndose un dictador) al poder, donde sometió la economía a sus controles autoritarios, lo mismo que la prensa y la libertad de expresión, en pocos años el hambre pasó a ser bonanza pese a que era un estado artificial de las cosas, mayormente esta gente de la Alemania de pre guerra fue la que se negó a creer que AH puso en marcha una maquinaria asesina que cegó la vida de millones de judíos entre otras poblaciones étnicas, incluso que en este mismo sistema (de ideas) no había cabida para ciudadanos nazis que nacían con problemas de salud.
En México ¿qué pasó desde que los reportes de muertes de mujeres en la Ciudad de Juárez empezaban a desbordar los reportes de medios nacionales e internaciones? Nada cambió en términos de que la violencia cobraba cada día más altos precios y la estela de muerte y desaparición de personas era alarmante y a cada tanto los reportes de masacres, fosas comunes halladas aquí y allá, eran parte de la realidad de los mexicanos, la gota que derramó el vaso sin duda fue la desaparición de los Normalistas de Ayotzinapa, y lo que acrecentó la indignación (además de la rampante corrupción del sexenio de EPN entre otros factores) fue la forma en que este hecho se desenvolvió en las investigaciones, lo cual le dio las armas suficientes para la estocada electoral que terminó por darle el triunfo a la oposición en 2018.
Muchos mexicanos se indignaron y como pocas veces en la era moderna salieron a protestar y exigir que los desaparecidos de Ayotzinapa fueran presentados con vida, México latía bajo un solo sentimiento, muchos por convicción pero hoy a la luz del tiempo se descubrió que para la entonces oposición, el tema solo fue raja política para sus discursos, pues ya estando en el gobierno ni si quiera los quisieron recibir “para no dañar la investidura presidencial”, y así como se negó a recibir a los afectados por huracanes o inundaciones y otras desgracias, simplemente descalificó a quienes se atrevían a señalar su doble discurso, el del candidato del pasado que era capaz de ver los problemas y ser sensible con los afectados, a quien luego veía en los problemas aspectos que los ex presidentes le dejaron o a descalificar como politiquería a quien expresaba con congruencia una queja social, el candidato del pasado se dio cuenta que no es lo mismo ser borracho que cantinero.
Pero y los mexicanos que se indignaron por la desaparición de 43 estudiantes ¿dónde quedaron? O al igual que su líder macharon, se quejaron y protestaron en su momento únicamente con afanes políticos más que por un auténtico sentimiento de indignación y por demostrar su empatía con las familias y la comunidad de estos estudiantes ¿sólo era pose?, o el tema solo les sirvió para hacer critica a un gobierno que ya se perfilaba como narco gobierno (o que quizá en mayor o menor medida siempre lo ha sido desde que el narco puede comprar alcaldes, gobernadores y presidentes apoyando sus campañas como medida para llegar al poder).
Hoy la noticia de un rancho en Jalisco donde madres buscadoras han reconocido las pertenencias de sus hijos desaparecidos no parece haber causado el mismo efecto entre la población, ¿por qué? Porque para ellos la verdad es la que les dicta el gobierno desde las conferencias mañaneras, han asumido de manera consciente en su mayoría y otros de manera inconsciente, que se debe apoyar al régimen que a diferencia de los del pasado, les pone dinero en las manos en forma de becas, programas y apoyos, toda esta gente que se calcula son alrededor de 35 millones, son los mismos que hoy reciben dinero de programas, becas y ayudas de gobierno.
Son los que por defender la mano que les da de comer, hoy han decidido dejar de lado su pasado de congruencia e inteligencia, por eso han decido no ver, no escuchar y no hablar de la realidad (ignorarla, descalificarla, no comentarla ni escucharla en voz de otros).
Toda esta gente incluso reciben instrucciones de los cuervos de la nación que aglutinan a estos ciudadanos en grupos en redes sociales para decirles qué deben decir y qué deben hacer en sus redes sociales, provocando ataques a medios y gente que toca el tema y subir publicaciones donde se hace referencia a que es falso y que solo son intentos por desestabilizar los buenos gobiernos actuales, y como muestra enseñan estadísticas, encuestas, muestran premios o rankings (los mismos que antes criticaban y descalificaban porque favorecían a los gobernantes de turno) internaciones donde todo es perfecto, en donde incluso somos de los países con ciudadanos más felices del planeta.
Entonces el problema no es el mentiroso de turno, provenga del partido o movimiento que venga, el problema es el que se cree la mentira y con el hocico lleno de programas y becas decide no gritar tal como en el pasado lo hacía, el problema es el resentido que siempre buscó un puesto de gobierno y hoy que por fin come con manteca al tener el puesto decide ser ciego y ser mudo ante la realidad, porque sabe que en caso de hacer crítica perderá el hueso, por eso es mejor comer con manteca pero cerrar los ojos y taparse los oídos ante la verdad.
Pero si todavía en su resentimiento tuvieran un dejo de CONGRUENCIA, pero no quieren dejar de comer con manteca, entonces deberían tener la decencia de que el dolor de las madres buscadoras no se vea empañada con sus ataques baratos, negando la verdad que aparece ante sus ojos (porque al igual que en la Alemania Nazi esta convencidos de que si reporten sus mentiras mil veces entonces estas se volverán verdad), tengan la bondad de ser mudos y no descalificarlas, porque además, dada la realidad que se vive en el país y con el crecimiento que tienen los cárteles en el país, nada les garantiza que ustedes (LOS QUE HOY COMEN CON MANTECA) sean a corto o mediano plazo, víctimas de estos grupos y mañana ustedes sean los buscadores de sus hijos, porque esa es la verdad, no hay garantía de que mañana estemos en esa circunstancia dado el avance de los cárteles que como han dicho en los EEUU, vienen de la mano de los gobiernos con quienes se han aliado.
Posdata: Cuando la oposición ya había ganado y estaban en pos de tomar el poder, hubo un breve lapso en el que por voz de ellos mismos, los morenistas, insistían en que cambiarían a México y casi casi que a todo el planeta, en ese entonces yo les decía a los morenistas de cepa que conocía y con los que antes de que llegaran al poder incluso decía tener su amistad, “perfecto”, sigan hablando, sigan dejando constancia de lo que piensan, de lo que dicen que van hacer, porque en primera, están dejando constancia en vídeo por ejemplo de que pondrán la gasolina a diez pesos (jajaja) o de que no robarán (Segalmex) o que no pedirán dinero prestado a para endeudar a todos los mexicanos, y les decía que que bueno era que con sus mismas declaraciones ellos mismos “pusieron” la vara alta en el gobierno entrante, pero al mismo tiempo les decía, “cuiden que al escupir al cielo, no les caiga de regreso su saliva en los ojos”, y a los pocos morenistas con los que hoy tengo el gusto (porque lo crean o no sí me gusta platicar con ellos) de platicar les digo, “al salir a matar monstruos, cuídense de no convertirse en uno de ellos”.
Dedicado a quienes (siendo ejemplo de quienes conocí y eran congruentes en el pasado cuando para ellos mismos era muy fácil que marcharan por los derechos de los árboles o por los desaparecidos de Ayotzinapa porque su conciencia política y humana se los exigía) asesinaron sus principios y conciencias en pos de comer con manteca, Itza y Abraham Mendoza Zenteno. La Historia a través de sus actos, pero más por sus omisiones los juzgó. HH.