Al menos ocho casos confirmados de gusano barrenador se han registrado en Atotonilco de Tula durante los últimos meses, principalmente en animales en condición de calle, por lo que autoridades municipales hicieron un llamado a la población a extremar precauciones y reportar de inmediato cualquier caso sospechoso.
Francisco Renato Mendoza Hernández, coordinador del área de Bienestar Animal del municipio, informó que la dependencia ha dado seguimiento a los reportes de posibles casos y que, hasta el momento, ocho han sido confirmados. Además, existen tres casos más bajo sospecha que ya reciben atención.
El funcionario explicó que los casos se han presentado en distintas especies, entre ellas perros, gatos y caballos, y que la atención se realiza conforme a los protocolos establecidos por la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA).
Mendoza Hernández señaló que algunos médicos veterinarios también han referido casos a la dependencia, donde se les brinda atención para controlar la miasis y evitar la propagación de la mosca.
Ante este panorama, pidió a los habitantes no bajar la guardia y reportar oportunamente cualquier presencia de gusanos o gusaneras en animales de sangre caliente.
“Hay que reportarlo y no bajar la guardia porque es un problema que se está expandiendo y, aunque hay trabajos ya, aún no hay control sobre esto y hay que seguir laborando”, señaló.
Refuerzan acciones de prevención
El área de Bienestar Animal también mantiene actividades de concientización entre la población para facilitar la detección y atención temprana de los casos. Durante cursos de verano, jornadas de esterilización, vacunación y otras actividades, personal municipal distribuye material informativo y ofrece pláticas sobre el gusano barrenador.
El objetivo, explicó el funcionario, es que la ciudadanía conozca que el problema continúa presente y fomente el reporte de posibles casos.
Piden no dejar caer las larvas al suelo
Respecto al protocolo de atención, Mendoza Hernández indicó que las personas que cuentan con experiencia en el manejo de heridas y miasis pueden realizar la limpieza correspondiente; sin embargo, quienes desconozcan el procedimiento deben reportar el caso para que sea atendido por personal capacitado.
Explicó que, cuando acuden a un reporte, los trabajadores de Bienestar Animal atienden al ejemplar y recolectan las larvas bajo un procedimiento específico, debido a que dejarlas caer al suelo puede favorecer la propagación del parásito.
Detalló que el gusano barrenador atraviesa tres etapas larvarias antes de convertirse en pupa. En esta fase, las larvas abandonan la herida y pueden caer al suelo, donde continúan su desarrollo hasta convertirse en moscas adultas capaces de reproducirse y buscar nuevos animales con heridas.
Por ello, el funcionario insistió en que, ante la presencia de una posible gusanera, se debe informar con precisión la especie afectada y el lugar donde se localizó, a fin de que las autoridades puedan intervenir oportunamente y contribuir a frenar la propagación.
