Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron un importante hallazgo arqueológico durante trabajos de salvamento en Tula de Allende, Hidalgo, donde fue localizada una gran estructura prehispánica, además de relieves procedentes de la Pirámide B y diversos entierros humanos que aportan nueva información sobre la continuidad de la tradición tolteca.
Las excavaciones, efectuadas en la colonia 16 de Enero, a pocos metros de la Zona Arqueológica de Tula, permitieron identificar un edificio de aproximadamente 3 mil 200 metros cuadrados, decorado con representaciones de chalchihuites, símbolo asociado con el agua y la fertilidad.
Entre las piezas recuperadas destacan dos lápidas esculpidas con las imágenes de Tlahuizcalpantecuhtli y un felino, las cuales, según los investigadores, fueron retiradas en la antigüedad de la Pirámide B y reutilizadas por habitantes de la periferia para reforzar su vínculo con el legado tolteca.
Los trabajos también revelaron una amplia variedad de materiales fechados entre los años 1100 y 1521 d.C., entre ellos cerámica, herramientas de hueso, cuentas ornamentales, sellos y figurillas relacionadas con prácticas rituales.
Además, los arqueólogos localizaron entierros primarios y secundarios, sobresaliendo una ofrenda integrada por seis niños que habrían sido depositados al mismo tiempo. Otro descubrimiento relevante fue un punzón de cobre con características que podrían estar relacionadas con marcas identificadas en restos humanos, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre posibles rituales de sacrificio en la región.
El INAH informó que todas las piezas recuperadas se encuentran en proceso de conservación y registro, mientras que las estructuras descubiertas serán protegidas para garantizar su preservación y permitir futuras investigaciones sobre la antigua ciudad de Tula.