A través de un comunicado el prelado manifestó su solidaridad con la familia del cura, la feligresía y con el obispo de la diócesis de Huejutla, José Hiraís Acosta Beltrán, al tiempo que se sumó a la exigencia para «que el fallecimiento del padre Román sea esclarecido en la justicia y en la verdad».

De igual manera hizo suyo el llamado del obispo de Huejutla «a todos los fieles y personas de buena voluntad para que como sociedad construyamos una cultura de paz y de reconciliación».

Juárez Meléndez, añadió: «Confiamos que nuestro señor premiará con la vida eterna, la labor pastoral que desempeñó al servicio del pueblo de Dios y a la construcción de su reino de paz ejerciendo el sacerdocio».

Expresó que «con profunda pena, la iglesia que peregrina en Tula y un servidor, nos unimos en oración por el sensible fallecimiento del presbítero; Que el Señor le abra las puertas del paraíso, que llegue a la patria donde ya no hay muerte, ni luto, ni llanto, sino paz y alegría sin fin».

A raíz del asesinato del sacerdote, el obispo de Huejutla, José Hiraís Acosta Beltrán, pidió no «especular sobre este acontecimiento, para permitir que las autoridades correspondientes puedan llevar a cabo la investigación e informar sobre la misma tragedia».

Además de eso, hizo «un llamado urgente a la autoridad competente, para que lleve a cabo una investigación exhaustiva y se llegue al esclarecimiento de este hecho acontecido en nuestra diócesis, se haga justicia y no permitir que este suceso, ni los demás crímenes que han lastimado nuestra nación queden impunes».