Columnista invitado
Días atrás, la presidenta municipal de Atitalaquia, Claudia Sandoval, reconoció que toda decisión importante debe ser consultada con el pueblo —como ocurrió con la reubicación del tianguis—.
Sin embargo, ahora los ciudadanos exigen una consulta ciudadana para votar en contra del proyecto de la llamada “recicladora de basura”, al considerar que pone en riesgo la salud y el medio ambiente.
La inconformidad social crece en Atitalaquia y Tlaxcoapan, donde vecinos acusan a Sandoval Ramírez de falta de transparencia y manipulación política respecto al Parque de Economía Circular (PEC), proyecto impulsado por el Gobierno Federal que pretende instalarse en los terrenos de la fallida Refinería Bicentenario, en la comunidad de Doxey.
Aunque la alcaldesa ha reiterado que “toda decisión debe ser consultada con el pueblo”, los habitantes denuncian que las reuniones informativas se han realizado a puerta cerrada, con la participación exclusiva de grupos afines a Morena, lo que ha incrementado la desconfianza y las sospechas de corrupción.
Los pobladores demandan que sea el pueblo quien decida mediante una consulta formal y vinculante, advirtiendo que el proyecto podría agravar la contaminación y los problemas de salud en una de las regiones más afectadas ambientalmente del país.
> “Nos quieren imponer algo que puede contaminar aún más la región Tula-Tepeji”, expresaron vecinos y activistas como Gustavo Reyes Velasco, quienes recordaron que en el pasado ya se impuso un basurero regional sin consenso social, el cual terminó clausurado por operar de manera irregular.
La exigencia es clara: que se escuche la voz del pueblo antes de permitir otro proyecto que ponga en riesgo la salud y el medio ambiente.
