Estamos a 40 días de que se cumpla el 1er año de gobierno de la Presidenta Municipal de Tepeji del Río, Tania Valdez Cuellar, los primeros diez meses no han sido fáciles para este gobierno que enarbola los principios del partido que hoy gobierna el país -en un segundo periodo- además con mayoría de gobernadores y alcaldes en los estados, con un control total (desde hace 6 años) de las dos cámaras legislativas y que pronto tendrá igual el control del Poder Judicial.
Antes de entrar en materia, debemos resaltar que la Presidenta Tania Valdez en varias entrevistas y conversaciones ha lamentado que sean tres años de gobierno y no cuatro como lo fue durante los últimos tres gobiernos anteriores. Coincidimos con ella, siempre hemos dicho que tres años son insuficientes para que un alcalde pueda hacer cambios significativos en los gobiernos municipales, sin embargo, es necesario recordar que el recorte de los 4 a los tres años fue una propuesta que Morena impulsó en el congreso y que con la ayuda de su aplanadora termino de impulsar, la ironía de la vida.
Esta alineación en la política era una de las condiciones que Morena les proponía a los electores para al ser todo de “color guinda” que sirviera de acelerador para la consolidación de la Cuarta Transformación, hoy la alineación Presidente-Gobernadores-Legisladores-Alcaldes es una realidad, sin embargo, esos cambios ni se ven y menos llegan a los municipios, sobre todo los que tienen que ver en materia económica y menos en Seguridad.
De tal forma que Tepeji no escapa a la dinámica nacional y el tema que es más preocupante es la inseguridad, tanto la que se registró durante los dos periodos de gobierno anteriores (que es condenable y creo una base negativa que hoy todavía perdura) como el de los últimos meses que le corresponden a la alcaldesa Tania Valdez.
No ha servido en el tema de Seguridad que hasta el momento 4 funcionarios hayan ocupado la Secretaría de Seguridad Pública, y que evidentemente tarde o temprano veremos llegar un 5to funcionario, sobre todos estos cambios no acabamos de entender qué es lo que subyace en el fondo, todo apunta a una lucha por el control de la seguridad desde el gabinete del Gobernador Julio Menchaca y por el otro lado el gobierno de Tepeji, sin que quede claro si esta lucha tiene algo que ver con la seguridad de sus habitantes, los hechos avalan esta tesis.
Los constantes y misteriosos cambios de personal en la alcaldía también han arrojado inestabilidad al gobierno (sin olvidar nuevos cargos que no dan resultados a la vista y solo engrosan la nómina), ya que por ejemplo, en un momento se aplaude la recaudación y honestidad de la ex directora de reglamentos y al siguiente día es despedida, un día acudes al gobierno estatal y te tomas una foto con el gobernador en donde agradeces el apoyo y en la imagen sales con tu director de obras y a escasas horas es despedido en medio de una nube de especulaciones.
Los alcaldes de Tepeji del Río durante los últimos 22 años han tendido a disociarse de la realidad, el comentario ciudadano es que lo que ellos ven es diferente a lo que el presidente de turno percibe, como periodista descubrí este fenómeno desde Jesús Ortiz, pasando por Guillermo Cabrera, Rosalío Santana, Fernando Miranda, Moisés Ramírez y Salvador Jiménez, nadie se ha escapado de él, pero en mi experiencia no es gratuita esta disociación, tienen que ver con dos aspectos, el primero, porque su equipo de trabajo sirve como muro en donde no dejan ver al presidente más allá de este muro y donde al alcalde le dicen lo que ellos ven o les conviene a ellos mismos (sin que sea necesariamente la verdad) el segundo es más ruin y más preocupante, y es que el pueblo ama, apoya y abraza a sus alcaldes electos siempre que estos estén en el poder, siempre que estos puedan ayudarles con sus necesidades de calles, obras y apoyos, entonces manifiestan apoyo, el cual se acaba cuando dejan de inmediato el cargo, entonces criticaran al edil saliente diciendo que no hizo nada, que no los escuchaba y más quejas, eso lo he visto por 26 años, la gente así es, les da la espalda fácilmente a los que antes adulaban, lo malo no es que la gente sea así, lo malo es que como funcionario te creas ese “amor y entrega incondicional” y que sobre esa base construyas tu percepción de la realidad o de la verdad, porque entonces estarás equivocado, vivirás disociado de ella, de ahí la frase “Viva el Rey, muera el Rey”.
Las encuestas entendidas como instrumentos de medición social, pueden ayudarnos a entender o acercarnos a la verdad, estas encuestas en el pasado eran permanentemente rechazadas y minimizadas por Morena, pero ahora que ellos las pagan y les favorecen, ahora sí las defienden y las abanican frente a todo el mundo ya que en todas salen “bien parados”, cualquiera saldría bien si le entrega dinero a 32 millones de mexicanos, y luego de entregarles apoyos becas y programas, les preguntas que opinas del gobierno que te entrega ese dinero.
Así que, si se busca tener un verdadero termómetro de la realidad, los alcaldes tienen pocas posibilidades de contar con alguien que les sirva de guía en medio de un mar de aduladores (como hoy sucede al interior del gobierno con todos los abogados, asesores y sobre todo profesores contratados), la mayoría optará por decirle a los alcaldes eso que ellos quieren escuchar, lo cual en más de las veces no es la verdad.
Con estos factores, principalmente los problemas de inseguridad en Tepeji, pero además con el riesgo de cometer exactamente el mismo error que han cometido los últimos alcaldes de disociarse de la realidad y querer presentar en un ejercicio como lo sería un informe de Gobierno, una cara de Tepeji que no existe, es que la alcaldesa Tania Valdez llega a esa fecha, 400 días antes de cumplir con la obligación de informar sus obras y acciones de 365 días de gobierno, pero lo que sería novedoso e inédito no es que nos den cifras, estadísticas, que nos enumeren acciones, sino que nos digan de manera honesta y clara, con claridad y transparencia, si estos 365 días son el trabajo esperado, si estos resultados son suficientes y si el camino andado será la base de los otros dos años restantes que dejarán una base inmejorable de progreso y bienestar para los tepejanos, y que nos digan qué podemos esperar para el segundo y último año, requerimos que en un hecho inédito con mucha honestidad nos digan cómo vamos, más allá de las cifras, los números y las estadísticas, sobre todo, alejados de los aplausos y las muestras de cariño que incluso se puedan auto comprar, porque todos, incluido gobierno y pueblo debemos de inmediato entrar en una etapa de análisis -y cada uno de autocrítica- para saber si cada uno está haciendo lo que le corresponde y cómo lo están haciendo y en caso de que no sea el resultado esperado, sumar esfuerzos de ambas partes para retomar o enmendar el rumbo.
