Tula de Allende. La cuenca del río Tula mantiene un severo problema de contaminación, ya que 31 de los 34 sitios monitoreados entre 2012 y 2024 presentan una calidad del agua que va de contaminada a fuertemente contaminada, de acuerdo con el Diagnóstico de Calidad del Agua elaborado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

El informe, basado en los indicadores de la Red Nacional de Medición de Calidad del Agua (Renameca), señala que el tramo comprendido entre la parte alta de la cuenca del río Tula y la presa Endhó concentra los mayores niveles de contaminación, convirtiéndose en la zona más crítica de toda la región.

Para la evaluación se analizaron parámetros como demanda bioquímica y química de oxígeno, toxicidad aguda, coliformes fecales, Escherichia coli y porcentaje de saturación de oxígeno. Los resultados muestran que, a lo largo de todo su recorrido, el río Tula no mejora sus características físicas, como color, olor y apariencia, pese a que un importante volumen de aguas residuales recibe tratamiento en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco de Tula antes de reincorporarse al cauce.

En el río Tula y la presa Endhó fueron evaluados 12 puntos de monitoreo, de los cuales seis se ubicaron en semáforo rojo, correspondiente a agua fuertemente contaminada, y seis en amarillo, que indica agua contaminada. En tanto, los cuatro sitios revisados en el Gran Canal y el río El Salado fueron clasificados en semáforo rojo.

En la presa Taxhimay, el río Tepeji, el canal Caltengo y la presa La Requena se inspeccionaron nueve sitios: cinco registraron semáforo rojo, uno amarillo y tres verde. Por su parte, los dos puntos monitoreados en el canal El Salto también fueron catalogados como fuertemente contaminados.

Respecto al río Jilotepec y el arroyo La Colmena, afluentes del río Tula, seis sitios fueron evaluados, de los cuales dos se ubicaron en rojo y cuatro en amarillo. Asimismo, el único punto monitoreado en el canal Dendhó obtuvo clasificación en semáforo rojo.

En términos generales, el diagnóstico establece que de los 34 sitios analizados, 20 presentan semáforo rojo, 11 amarillo y únicamente tres verde.

El estudio atribuye los incumplimientos en los indicadores de demanda química y bioquímica de oxígeno a la presencia de materia orgánica derivada de descargas de aguas residuales domésticas e industriales. Asimismo, advierte que los niveles de toxicidad detectados están relacionados con la presencia de sustancias que representan un riesgo potencial para la salud y los ecosistemas, asociadas principalmente a descargas industriales, sin descartar aportaciones de origen doméstico.

Aunque el análisis no permite establecer una tendencia clara de incremento o disminución de la contaminación en cada sitio a lo largo de los años, el diagnóstico concluye que la presencia de contaminantes ha sido constante durante todo el periodo de estudio. Además, el análisis por sitio confirma que el tramo comprendido entre la parte alta de la cuenca del río Tula y la presa Endhó continúa siendo la zona con la peor calidad del agua de la región.