Se cumplen 20 días desde que los Estados Unidos (EU) solicitaron (el pasado 28 de abril) al gobierno de México detener con fines de extradición a nueve funcionarios encabezados por el gobernador con licencia de Sinaloa, el gobierno de Claudia Sheimbaun se ha negado a atender la solicitud argumentado falta de pruebas, sin embargo, en este lapso dos (oficialmente) de los requeridos ya están bajo la custodia y protección de la Justicia Norteamericana e independientemente de que más adelante esta lista aumente, existen elementos para iniciar los juicios en la Corte Sur de Nueva York, y seguramente lo que ahí se genere o se filtre o informe de las audiencias en los noticieros, esto será un escándalo para el gobierno de México, para Morena, para la presidenta en funciones y para el presidente en retiro.
La negativa de cumplir las detenciones y extraditar a nueve (o ya solamente a 7 en esta solicitud) de los “suyos”, es una decisión que se debió tomar hace tiempo desde la visión de un verdadero estadista, y no desde el líder de un partido político, pues la decisión, o en esta caso, la falta de ella, afectará no solo a un grupo de políticos sino a lo mas de 100 millones de personas que forman el pueblo mexicano, y es lo que el morenato en la actual crisis que están viviendo son incapaces de ver, porque su miopía política no le permite ver a donde cualquier gobernador medianamente dotado de inteligencia y con un gabinete estándar que lo pudiera asesorar, y es ver la situación con sus consecuencias a mediano y largo plazo, ya que es evidente que desde la solicitud de extradición hasta el día de hoy el gobierno federal no cuenta con ninguna estrategia, solo han alargado tomar la decisión final, y no se han dado cuenta del costo tan alto que esta “respuesta tardía” tendrá para todo el país.
Para muchos mexicanos no había dudas sobre las acusaciones (y no solo en Sinaloa) que apuntan a la alianza de gobiernos con cárteles de la droga, empero las sospechas y en ocasiones esporádicas denuncias de políticos de oposición, no eran suficientes ante un aparato de gobierno que hoy controla no solo los tres poderes, sino que controla el apoyo social mediante programas de gobierno con más de 24 millones de personas benefactoras del dinero público. Para los mexicanos libre pensadores -de esos que empezaron a escasear desde 2018- la política de “abrazos y no balazos” fue la prueba máxima de que el gobierno no tocaría a los cárteles de la droga, lo que permitió que estos crecieran en fuerza, operatividad, en ingresos y en el dominio de amplios puntos del país e incluso del extranjero.
Precisamente este crecimiento del narco con su eventual presencia en los Estados Unidos es lo que provocó una respuesta proporcional por parte del presidente Donald Trump, quien desde hace meses venía solicitando a México trabajos firmes y serios contra los cárteles, sin embargo, los pocos resultados en esta materia no convencieron a los vecinos del norte y ahora con la declaratoria de grupos terroristas a los grupos criminales, amenaza ante la falta de resultados del gobierno de México con entrar al territorio nacional y enfrentar a los cárteles.
Las amenazas fueron aprovechadas por Morena para arengar a la población a que todos defendamos la soberanía nacional y el territorio, lo cual significa en la práctica que nos pidan que recibamos una bala en el pecho en lugar de que esa bala impacte y hiera a un narco traficante, o que recibamos la bala que iba dirigida a un político que en campaña recibió dinero para poder comprar la candidatura y que luego se hizo de la vista gorda cuando los cárteles vendían droga en escuelas, fábricas y en todos lados, lo mismo cuando secuestran, roban, matan o desojan a la gente de sus propiedades, sin olvidar el cobro de piso y otras cosas, hoy nos piden que contemplemos recibir una bala para que salvemos la vida del narco y del político corrupto, todo con cargo y a costa de lo que ellos califican como soberanía.
Pero no caigamos en sus tontos juegos ni seamos parte de sus proyecciones, si Estados Unidos cumple con sus amenazas de combatir los narcos en nuestro país, serán ellos los que mueran enfrentando a los militares gringos, no vienen por los mexicanos de bien, no estamos en sus miras, no vienen a enfrentarnos a nosotros porque no nos están buscando, sus objetivos ya están trazados, ya los conocen, en realidad, todos los conocen, así que si usted es de los tontos que se dejan envolver por discursos bobos en los que le piden que ponga su pecho para recibir unos cuantos balazos a nombre de la soberanía, no tenga miedo, eso solo pasa en la mente de los morenos, ellos creen que más de 100 millones de mexicanos se opondrán a que los narcos caigan y que con ello dejen de gobernar en amplias zonas del país.
Desde hace meses periodistas en ambos lados de la frontera venían advirtiendo de la situación actual entre ambos países, México se dedicó a desestimar la situación y no fueron capaces de ver las señales que daban cuenta de que todo era autentico, no vieron en la huida de los chapitos que se entregaron a la justicia norteamericana ni en la detención del Mayo, hechos relevantes que amenazarían eventualmente las bases del gobierno de México, acostumbrados a que por 7 años en el gobierno “todo se les resbala”, y que ninguna acusaciones por seria y fuerte además de documentada que fuera, estas les hacían mella en su figura, por eso creyeron que una acusación desde los estados Unidos igualmente poco daño les provocaría.
Y pensar que apenas estamos en el día 20 de la crisis, que como lo dijo el propio mandatario americano, “esto apenas empieza”, y es que medios y periodistas han destacado que en las próximas solicites podrían venir nombres como el del senador “carnal carnal” de AMLO, Adán Augusto, la ex presidenta de Morena, los Monreal, ex gobernadores y gobernadores en funciones y hasta secretarios de la misma Claudia Sheimbaun, incluso llegando a estar en estas listas los hijos del mismo AMLO y él como premio dorado también.
¿Usted quiere recibir una bala para salvar la vida de un narcotraficante, o al político con él que tiene tratos para protegerlo a cambio de dinero para campañas? Yo les informo: ¡yo no! Ni que fuera tan pendejo, y por eso mismo exijo que tomen una decisión de cara a la responsabilidad que solicitaron en campaña, que es representar a todo un pueblo, no solo a una gavilla, están en el umbral de la historia o ejercen el gobierno como estadistas representan a México o demuestran que solo tienen secuestrado al país. Así de simple y sencillo.