Durante la remodelación de la calzada Melchor Ocampo, en #TulaDeAllende, debe cuidarse la nueva vegetación para garantizar que sea una reforestación exitosa y de este modo se repongan los que se han dañado durante las labores, señaló la bióloga y activista, Patricia Montiel Juárez.

Expresó que derivado del recorrido que hizo junto con pobladores se percató de la presencia de muchos árboles con podas severas y con daños en el sistema radicular.

Es una situación que se debe atender de manera adecuada para evitar mayores daños a la vegetación de la zona, pues son daños considerables que podrían afectar de manera severa a los árboles.

“No estamos en contra de que haya obras, que haya desarrollo, pero lo cierto es que se deben de hacer las cosas bien planeadas”, externó la especialista en Auditoría y Educación ambiental.

Acusó que las podas las justificaron por supuestos daños causados por el paso de las unidades de carga, y puntualizó que ya no se han realizado más trabajos de poda, luego de que como pobladores y activistas cuestionaran a los trabajadores sobre sí contaban con licencia de poda por parte del Departamento de Protección al Ambiente, la cual aparentemente no tenían, por lo que habrían incurrido en un delito.

Sobre la plantación de árboles por parte de la alcaldía, como lo anunció el presidente municipal, Cristhian Martínez Reséndiz, dijo que “es bueno plantar árboles, pero lo cierto es que debemos considerar la vegetación nativa de la región porque es la que está adaptada a las condiciones”.

Y agregó que “sí se puede colocar vegetación introducida, pero tenemos que tener cuidado de conocer la biología de la especie que vamos a plantar, porque muchas veces la fronda puede ser muy amplia y es una vialidad en donde tenemos carril de ida y carril de venida, entonces, en un momento la fronda puede llegar a obstaculizar la visibilidad de los automovilistas”.

Admitió que incluso si no se cuida ese aspecto “pueden colocar árboles de raíces muy extendidas y en algún momento podrían dañar la vialidad también”.

Juárez Montiel externó que por toda esta situación han buscado, sin éxito, acercamiento con la autoridad local para que se frene el daño a la vegetación y apuntó que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que debemos de tener cierta cantidad de cubierta vegetal, y no pasto, sino árboles, y lo cierto es que en Tula con el revestimiento del río se talaron más de mil 300 árboles que se supone que debieron recuperarnos y es el día de hoy que no han sido recuperados”.