Con una inversión superior al millón de pesos, el Gobierno Municipal de Tula de Allende, encabezado por el alcalde Cristhian Martínez, llevó a cabo la rehabilitación integral del rastro municipal, un espacio que permaneció sin mantenimiento ni mejoras durante más de 25 años.

Los trabajos, iniciados en abril, incluyeron la instalación de una techumbre de acero, el cambio de puertas y ventanas, así como la reestructuración de la instalación eléctrica, con el propósito de mejorar las condiciones de operación y brindar un entorno más seguro y funcional para el personal.

Como parte del proyecto, también se construye una pileta y un tanque de almacenamiento con capacidad para cerca de 50 mil litros de agua, infraestructura que permitirá garantizar el suministro necesario para las actividades diarias del rastro.

Durante la entrega de la obra, el presidente municipal, Cristhian Martínez, destacó que estas acciones reflejan el compromiso de su administración con el uso responsable y transparente de los recursos públicos.

«Este tipo de acciones demuestra que se puede hacer mucho cuando se gobierna con responsabilidad y honestidad. En Tula estamos viviendo un proceso de transformación profundo; trabajamos no solo en la infraestructura, sino también en mejorar el mobiliario y hacer realidad la justicia laboral», expresó.

Por su parte, Omar Martínez, colaborador del rastro municipal, señaló que la rehabilitación representa un avance significativo para el desempeño de las labores diarias y permitirá ofrecer un mejor servicio a la ciudadanía, luego de más de dos décadas de rezago en las instalaciones.