Quien piensa que solo con operar un programa de parquímetros en el centro de Tepeji resolverá los problemas de falta de estacionamiento, así como viales y de tránsito, piensa de manera muy ingenua, (en mi pueblo les dicen más feo) pues se requiere un programa amplio de reordenamiento vial además de poner nuevamente en operación los semáforos que regulen la entrada de autos al centro en horarios pico, pero en lugar de todo eso el municipio ha perdido un año y 8 meses en implementar medidas que solucionen o alivien el problema que todos sufrimos al tratar de circular por el centro del municipio.
Antes de entrar en materia hay que recordar que por miedo a las quejas ciudadanas el entonces alcalde Moisés Ramírez Tapia no quiso entrarle al tema y se lavó las manos, o que por cobardía y no generarse enemigos que le costaran electoralmente una elección (como al final sucedió), Salvador Jiménez Calzadilla se hizo el “muertito” y no hizo nada, (su caso fue el peor), los últimos en impulsar cambios e intentar mejoras fueron precisamente Rosalío Santana Velázquez y Fernando Miranda Torres, pero sus aportes fueron superados por la gravedad del problema, la omisión fue la detonante.
Y es que en la última década el número de unidades que circulan en la zona centro han aumentado casi hasta duplicarse, la mayoría confluyen en horarios pico y las otras utilizan el espacio público urbano para estacionarse, en muchos de los casos durante todo el día, incluso a pesar de tener estacionamientos en sus hogares o negocios, dejando fuera en algunos casos desde 10 unidades estacionadas en la vía pública hasta dos unidades, el que menos abusa estaciona un auto todo el día en la vía pública en el centro sobre saturando este espacio y negando la posibilidad de que un vecino que sea de las colonias de la misma cabecera, o un habitante de una comunidad, pueda encontrar un espacio para estacionar su unidad si viene al centro a hacer alguna compra, trámite, ir al consultorio médico o simplemente acudir al centro, el problema lo generan un puñado sobre todo de comerciantes y vecinos (pues el centro ya no cuenta con una población que habite de manera significativa comparativamente hablando con la distribución habitacional en Tepeji).
Por más que se les explica sobre todo a comerciantes que el hecho de que ellos mismos agoten los espacios de estacionamiento dejando muchas o todas sus unidades todo el día estacionadas en el centro les afecta en sus ventas, pues hay quien a fuerza de dar una o dos vueltas para estacionarse y no hallar un lugar, prefiere irse a Aurrerá, a Soriana o ahora otros locales como casa Don Vargas en donde además de tener estacionamiento no enfrentan problemas con motociclistas que se les estacionan entre autos, al final multipliquen esto por varios ciudadanos durante todo el día y por la semana, y verán el tamaño de las ventas que se pierden por dejar su carro todo el día estacionado frente a sus ojos.
Operar un programa que regule el uso de los espacios públicos a los que todos debemos tener derecho e igualdad de oportunidades de disfrute o acceso, no va a solucionar el problema, se requiere avanzar en el rediseño vial, eliminando en algunos casos precisamente cajones de estacionamiento para que por ejemplo las vueltas a la derecha sean continuas y evitar que se formen filas de autos esperando avanzar, este sería el caso frente al Molino de chiles que baja en la calle Guerrero con la avenida principal, desde el hotel formar la lateral que baja y quitar cajones del sitio de taxis, no permitir la instalación de puestos ambulantes y dejar la vuelta continua, en ese mismo punto prohibir la vuelta a los locales frente al IMSS para quien circula con dirección sur norte, tengan que hacer el circuito para entrar a esos negocio que son el restaurante y demás en la derecha, como estos ejemplos son muchos en donde se debe privilegiar que no sea el área de Reglamentos que venga a echar a perder el trabajo de Planeación y Desarrollo en aras de privilegiar el ingreso (ya que en la práctica esto es lo que les ha importado a todos los alcaldes a sabiendas de que ese dinero poco se sabe cómo se ingresa cómo se registra y dónde se gasta, lo más seguro es que jamás se sepa, por eso es que se dice que es la caja chica de los alcaldes de turno), se debe prohibir estrictamente que se rompa el orden solo por dejar que gente venga de fuera a vender en sus unidades generando este problema, usando las aceras tan reducidas obligando al peatón, al ciudadano, sobre todo a gente adulta, a bajar de la acera y caminar por el arroyo vehicular para seguir caminando, como fue la autorización en el caso de un aberrante negocio ambulante que en días pasados, fue autorizado en la esquina del seguro que obligaba a quien venía de El Edén a caminar por la calle para poder caminar a la avenida principal, en verdad ¡que mentalidad tan estúpida! de quien permitió que este puesto ambulante se instalara de esta forma a cambio de recibir unos pesos, exponiendo a la gente a un accidente, un accidente que en caso de un adulto mayor le puede costar su vida, pero en este municipio se privilegia el dinero por encima de las vidas de sus ciudadanos. Es más que la verdad.
La llegada de parquímetros no será la solución per se, requiere cambios y nuevas propuestas viales de estos cambios que a los que resultarán afectados no les gustarán, es decir, precisamente a quienes abusan de los espacios, esos serán los primeros en quejarse, incluso los que sin automóvil reclaman que el espacio frente a sus casas es suyo, este tipo de gente ha ido al alza y ahora creen que con pintar las aceras de rojo ellos mismos o mandar colocar o pintar un letrero de prohibido estacionarse, ya cuentan con todos los derechos de impedir que una persona use dicho espacio, eso debe ser sancionado y frenado, pues de lo contrario entonces todo mundo hará exactamente lo mismo, y ya mañana me dicen no solo como termina este tema, sino cuantos muertos dejará este tipo de conductas, pues esta más que visto que hoy los problemas que genera el tránsito de autos está generando ya no solo riñas y golpes entre automovilistas sino que está dejando muertos como ha sucedido últimamente en la capital del estado.
Para que los problemas puedan resolverse se necesita que los habitantes pongan de su parte, respetando leyes de tránsito, usando sus lugares privados o para dejar sus unidades o habilitando estos espacios en caso de contar con terreno disponible, de lo contrario tendrá que pagar por el espacio, alguien un día me dijo, “que a los vecinos se nos dé una tarjeta que nos exima del pago por ser vecinos”, no es posible, es colocarse por encima del resto de los ciudadanos con un supra derecho, así que por tanto si quieren seguir con su conducta de no usar, sino abusar por el espacio público de estacionamiento, entonces que paguen durante todo el día que opere el programa, el cual debería ser de 8 de la mañana a ocho de la noche, y que pague 12 horas al día, seis días a la semana, a un costo de digamos, no 10 pesos como propuso la presidenta en una entrevista, quizá 6 pesos, serían 72 pesos al día por tener todo el día un carro estacionado afuera de su casa como les gusta, por una semana 432 pesos, mil 728 al mes, y 20 mil 736 al año, y digamos por cinco autos más de cien mil al año si, que gasten eso si tanto les gusta tener un auto afuera de su casa o local, al final el municipio les agradecerá su gran contribución económica, eso sí se multiplica por quienes (y se sabe quiénes) dejan hasta 10 unidades, hablamos de más de 200 mil pesos en pagos de parquímetros, esta gente que abusa de los espacios hoy, será la que el día de mañana se queje, y lo curioso es que cuando enfrentan el problema prometen ya no abusar y meter sus unidades y bla bla bla, pero en cuanto pase el ruido regresan a lo mismo, pues lo único que les importa es su confort, no les importa el resto del municipio ni que con su actitud agoten el espacio público disponible, por tanto el que mañana se queje de los parquímetros, sabemos por qué lo hace, no argumentan solo defienden su propio confort frente la molestia que en su conjunto le generan a la gran mayoría de los TEPEJANOS,
El gobierno municipal ha dicho que serán algo así como 900 espacios regulados a un costo de entre 10 y 12 pesos a través de parquímetros virtuales, creemos que la tarifa propuesta de inicio es demasiado alta, creemos que seis pesos es una tarifa más “social” y justa, y que 900 cajones son demasiados considerando que en el pasado cuando se regularon alrededor de 450 eran más que suficientes, eso sí, se debe ampliar el horario de operación y garantizar que si van a ser virtuales se tenga el servicio optimo tanto en pago en “ventanillas” o sitios autorizados así como a través de una aplicación, esperando (quizá con ingenuidad) que se haga con transparencia la contratación de la empresa operadora así como la recaudación y el uso o destino final que se le dé a este recurso (que no sea como el dinero que a diario ingresa por cobro de piso que nadie sabe a qué bolsillo va a dar), ya que de lo contrario será como con el dinero que entra del cobro de piso en Tepeji, que se cobra sin saber cuánto es al mes y al año y a donde va a parar este dinero.
A la par de todo esto se deben acabar las constantes paradas de unidades colectivas, (reubicar varias es imperante) ya que las unidades no las usan para ascenso y descenso de pasaje, sino como paradas, incluso contando con checadores de tiempo que les indican el tiempo que deben permanecer a fin de que como dicen ellos “no se planchen”, pero la verdad es que el espacio público no de ser usado de esta forma, no son paradas son sitios donde los pasajeros pueden bajar o subir, pero no hacer tiempo, el otro problema son los taxis.
Los taxis tienen que ser obligados por la ley, con todo su peso, para dar el servicio en donde se les otorgó la concesión, en un lugar predeterminado, ya que en Tepeji aludieron a que porque se pusieron de acuerdo todos son “Sitios Unidos” y pueden hacer sitio en donde sea, violando su concesión, razón por la que se les puede quitar la concesión en caso de negarse, sino que además no hay servicio en donde deberían darlo, lo cual para eso se les autorizó, y lo que sucede es que todos quieren estar haciendo base en el centro o en la central de autobuses y los taxistas han agotado mucho del espacio público para su propio beneficio, y esto está visto en el centro, antes contaban con algo así como 8 cajones al costado del jardín, pero ahora se les dieron otro tanto igual frente al Cabildo ya que en los últimos años aumentaron las concesiones a taxistas a sabiendas de que el PRI dejaría el poder, pero ellos son los únicos que ganan porque además de darles concesiones se les debe dar un espacio el cual es poco, espacio por el cual no pagan un solo peso en el último de los casos, ya que si bien quieren conservar esos espacios se les debería fijar (como se les hace a los ciudadanos al pagar por un espacio de parquímetro) un pago anual, digamos de unos 500 mil pesos por los cajones del sitio del centro, al final lo pagarían entre “todos los sitios unidos” ¿no?.
Por último, hablamos de un tema controvertido, porque hay quien apoya y hay quien no apoya que operen los parquímetros (gracioso es que opinen los que no cuentan con auto porque en nada les afecta pero extrañamente se oponen estos ciudadanos con esta característica a que operen), nadie quiere ser tocado en sus intereses, así sea quien deja un auto todo el día estacionado en el centro frente a su casa, local o negocio, a ellos no les importan que el resto de los ciudadanos no puedan encontrar donde estacionarse (hasta risa les debe dar), no les importan no les interesa, les interesa conservar y que nadie toque su beneficio logrado a través del espacio público, sobre todo porque no dejan un auto, sino muchos, incluso contando con espacio dentro de sus domicilios, el cual claro, lo aprovechan para otros usos comerciales y es por eso que les pega que operen los lugares regulados, les afecta a los que a diario apartan lugares o que en camionetas ejercen ventas, le beneficia en contrapartes a muchas más personas, pero al final hay alguien que ni sufre ni se acongoja y ese es el político, porque ellos tienen su cajones y ellos son privilegiados de que al ser la ley, se auto asignan lugares privados que además, policías los defienden y de paso cuidan sus autos, ya solo falta que los policías les laven sus autos mientras que están ahí estacionados.
Hoy tenemos de 8 a 10 cajones que son usados para los privilegiados del poder, para una elite, para la clase política gobernante, el único espacio que como ciudadano o periodista podría justificar que estuviera asignado, sería el de quien eventualmente ocupe la Presidencia y nadie más. (La parroquia de San Francisco al habilitar una parte del atrio como estacionamiento público en verdad le presta un gran servicio a los TEPEJANOS, a pesar de que estéticamente sí afecta el monumento religioso, pero pues no se puede tener todo en esta vida y el servicio que dan es muy importante porque ayuda a que quienes van al centro a hacer trámites encuentren un lugar donde estacionarse sin dar muchas vueltas).
Todos esto si consideramos que hoy vivimos un gobierno que dice (jaja), que “primero el pueblo” que clama porque no haya o privilegios para unos cuantos, que todos somos iguales y que propone que se acaben los privilegios del pasado, entonces, y si mostraran un ápice de congruencia, de ética, si quisieran predicar con el ejemplo, si quisieran demostrar que pude haber correspondencia entre el discurso y la realidad, se deberían acabar los espacios que son designados para los “altísimos” mandatarios, para funcionarios, regidores, síndicos y sus familiares y allegados, no se puede seguir predicado eso de “la mano del pueblo” pero que si necesitan pagar su agua o una multa o algo, y hay un espacio para estacionarse, bajar y pagar su multa o servicio, no se les permita usar estos lugares y un policía los amenace de imponerles una multa porque esos cajones son “de la clase importante” de los que mandan, de los que gobiernan, de las nuevas oligarquías, y ellos, a diferencia del resto de los habitantes de Tepeji, no tienen que “chingarse” dando vueltas y vueltas buscando un lugar donde estacionar para hacer un trámite de cinco minutos, no, ellos tienen el privilegio de mandar, de decir, para todo el mundo pago de parquímetros, menos para mí, yo me asigno estos espacios y pongo una policía para que los cuide, o que corra a quien quiera usarlo o los multe, de ese tamaño la incongruencia de quienes nos gobiernan, queriendo que se haga su voluntad, en los “bueyes de los ciudadanos” pero ellos teniendo espacios no solo asignados, sino vigilados para que en primera nadie los use y dos para tener policías cuidando su autos para que ni una mosca los vayan a ensuciar.
Si van a aplicar parquímetros, si van a regular los espacios públicos, si harán que todos seamos parte de la solución, el gobierno debe poner el ejemplo, y dejar de lado que los policías prohíban que los ciudadanos que acuden al palacio municipal a hacer tramites de dos o cinco minutos, puedan usarlos, o que entonces igual se habiliten como parquímetros los lugares de los potentados políticos de Morena, y que quien quiera usarlos pague por ellos, pero ya no podemos seguir permitiéndoles que nos impongan este tipo de programas y que ellos sigan con privilegios solo colocándole un marbete que digan son “people nice” del gobierno y que eso les sirve para tener privilegios y evitar ser sancionados por la policía en caso de violar las leyes de tránsito o las indicaciones viales.
En suma, el programa de parquímetros va a operar tarde que temprano, es una pena que no hayan hecho encuesta como se ofreció de palabra al inicio de este gobierno, porque eso le habría permitido justificar su operación, porque lo cierto es que aunque a muchos les desagrade, la mayoría los acepta, pero quien sí apoya su operación piden tarifas justas, por fracción, que se informe los montos recaudados y en qué se invertirán, es obvio que los que serán afectados porque son quienes generan el problema al dejar muchos autos todo el día estacionados en el centro, se van a oponer, a ellos les voy adelantando, gracias por sus aportes, que bueno que ahora por sus abusos podrán dejarle recurso al erario municipal, gracias, tres, que se requieren programas viales, reordenar calles e incluso eliminar puntos de estacionamientos (irónicamente, porque se requieren agilizar la circulación vehicular) y que se requiere echar a andar de nuevo semáforos que regulen la entrada de autos al centro sobre todo en horarios pico o habilitar programas como el uno por uno al menos, por ejemplo en toda la colonia El Edén, (sin estos todos los autos llegan relativamente al mismo tiempo en el mismo espacio, es como el agua, si no se regula llega todo de golpe y satura todo generando problemas que pueden ser graves terminado en riñas. En la búsqueda de solución se debe tocar el tema de las unidades colectivas, los autobuses de CFE que no deben cruzar el centro y también de los taxis que deben ser obligados a dejar de saturar el centro y el estado debe obligarlos so pena de quitarles su concesiones, a que otorguen el servicio en el sitio en el que fueron autorizados, debe privilegiarse el interés social y no el particular al hacer cumplir los sitios o bases que se requieren en las 49 comunidades de Tepeji, y no todos querer estar los días lunes en la central abusando de espacio que igual debe ser ciudadano, y en todo esto se debe acabar también con el privilegio que se auto otorgan los gobernantes al decir “chinguense” ustedes que nosotros ya nos autorizamos 8 o 10 cajones para los privilegiados, si el gobierno pondrá parquímetros en operación, es hora de que se les acaben los privilegios y que en pos de ser congruentes con sus discursos (vacíos) demuestren que en verdad estaban de la mano del pueblo, y que los lugares para regidores se acabaron, que solo como pueblo dejemos el de quien sea alcalde en turno, y nadie más, como dirían en el pasado, todos coludos o todos rabones, o más feo todavía, todos hijos o todos entenados.
PD: se debe prohibir entregar licencias de funcionamiento a bares cantinas, hoteles, restaurantes pero sobre todo a salones de fiestas hasta que aporten estacionamiento a sus clientes, porque hoy se les autoriza y sobre todo los salones le pasan el conflicto a sus vecinos los días que estos operan, llegando mucha gente en autos que les generan problema a los vecinos ya que se estacionan en donde son sus entradas de autos, ya no podemos seguir permitiendo que operen estos lugares sino cuentan con los lugares adecuados para sus clientes, propuesta que se debió hacer y analizarse hace años. Las unidades de reparto se les debe dar un plazo para que ingresen al municipio con unidades más chicas, ya que no pueden seguir dando servicio en unidades que generan un caos al estacionarse con calles tan reducidas.