Luego de la inédita e histórica consulta ciudadana que cerró la posibilidad de construir el proyecto del Parque Ecológico y de Reciclaje en el polígono de la fallida refinería, los habitantes de esta región deben asumir dos cosas de inmediato, la primera de ellas es que sentaron un precedente importante no solo para la entidad sino para todo el país, ya hubieran querido tener los habitantes de la Península de Yucatán la oportunidad de que en un ejercicio similar hubieran decidido si avalaban o no la construcción del Tren Maya, pero a partir de ahora todo proyecto que no vaya de la mano con el pueblo puede impulsar esta herramienta para que la opinión pública se imponga sobre los intereses de los gobiernos de todos los niveles, y en segunda los habitantes de la región sur de Hidalgo deben proponer que sí hacer con ese predio y exigir los fondos necesarios, en Contrapuntos hemos puesto en la mesa del debate la construcción de un Parque Metropolitano, sabemos que hay más propuestas y posibilidades pero es importante que la efervescencia no desaparezca para que sea motor de impulso para mantener el interés y evitar que el terreno que le costó al pueblo de Hidalgo mil 50 millones pesos, se mantenga abandonado, ocioso y sin uso, de paso debemos recordarle al gobernador de Hidalgo Julio Menchaca que producto de la adquisición de ese predio de poco más de 700 hectáreas, para lo cual se contrató deuda pública con la banca comercial, pues que por ahí quedaron volando 450 millones que “se perdieron” entre gastos y elaboración de planes maestros que resultaron en espejitos, ojala algo todavía se pueda hacer por esa situación.
El proyecto fue deficiente desde su origen al no informar cabalmente todos los aspectos que conllevaban, en la recta final cuando la opinión pública era adversa quisieron pisar el acelerador, pero ya no había voluntad ciudadana ante la desinformación y, por el contrario, empezaron a dudar de los actos de gobierno para tratar de “convencer” a los afectados de esta zona.
Por tanto, el resultado de la consulta, aun con su baja participación de apenas 12 mil 259 personas (8.7 del padrón conformado por 139 mil 831 ciudadanos), fue rechazar el proyecto con 7 mil 736 votos en contra y 4 mil 334 personas a su favor, es decir 63.10 contra 35.35 por ciento, el rechazo significa una grave derrota para el Gobierno de Hidalgo, pero más para el Secretario de Gobierno que pese a la andanada de recursos públicos, no pudo convencer a la población de esta zona para avalar el proyecto federal.
El proyecto debe -sin duda- realizarse en otras latitudes, no debe abandonarse, pero esta zona al tener una alta contaminación la hacía ya más sensible, sobre todo en el aspecto social, si bien un desarrollo de esta naturaleza habría contado con importante apoyo industrial y de desarrollo por la presencia de empresas para su construcción, es claro que debe ser llevado en donde no impacte de manera sustancial al medio ambiente ni en el ámbito social, con comunidades cercanas, en ese sentido si la CDMX y el EDOMEX son los grandes generadores de aguas contaminadas (que solo expulsan de sus entidades sin tratarlas al cien por ciento) y de residuos sólidos, a estos estados son a los que se les debe exigir cumplir con las normatividades, no por nada tienen lo recursos económicos pero además el aval y apapacho del gobierno federal que siempre ha privilegiado esta zona con respecto a las afectaciones y problemas que le genera a sus estados vecinos.
Reiteremos, lo que sigue es ponerse de acuerdo, sobre todo asociaciones y ciudadanos que participaron activamente en este proceso, y proponer proyectos de alto valor social, el polígono de la fallida refinería no debe permanecer abandonado solo albergando a una clínica del IMSS, tiene un altísimo valor de potenciar la vida de sus municipios vecinos, Tlaxcoapan, Atitalaquia y Tula, el que siga el terreno ocioso no es opción y como ya todo mundo lo ha reconocido, por el precio social y a la salud que se ha pagado en esta zona por el desarrollo del país, se merecen un proyecto con el cual estén en primera de acuerdo y en segundo que pueda ayudar a mejorar o revertir las condiciones de alta contaminación y que en el camino igual puedan traerles mejoras en sus vidas familiares.
Qué resta para el próximo año, pedirle igual a las dependencias federales que se dejen de anuncios absurdos en torno a que ya casi salvaron el río Tula, esas mentiras no ayudan, menos porque todos conocen y padecen la verdad, sigue pendiente proponer soluciones A FONDO por la contaminación en la Presa Endhó y no olvidar que si tenemos una presa biológicamente sana como la Presa Requena, podemos hacer mucho por ella y estamos a buen tiempo, tampoco olvidemos que es necesario un plan para ayudar a que las empresas cumplan con las exigencias medio ambientales en sus procesos y que reduzcan sus emisiones contaminantes tanto al aire como al agua.
Y por último pero no menos importante, debemos recordar que en la mesa del dialogo siguen los planes para llevar agua desde Hidalgo a la Zona Metropolitana de la CDMX, si bien el recurso es de la nación y su rectoría está en manos del estado, no debemos olvidar que a pesar de que se habla de la abundancia del liquido en los mantos freáticos, su explotación no puede hacerse a costa de que en la zona donde esta este líquido no se tenga el beneficio del agua, por tanto este puede ser el siguiente tema en la propuesta de una consulta estatal, el que si la federación tienen la necesidad de llevar agua potable a la capital, vaya aparejada de la atención y solución a la escasez de las zonas donde se va a extraer, para no solo ver como el agua se saca se bombea a otro lado y en el lugar donde se obtiene no se atiendan las demandas ciudadanas por la falta del líquido.
