País de fugados, país de reos

Columna de opinión

Una fuga, una afrenta y una historia llena de fantasías que muchos creen.

Por: Jorge Davish.

Durante 8 días se han tejido las historias más inverosímiles en torno a la detención, al ingreso a una de las 5 prisiones más “seguras” de México y al eventual escape de Joaquín Guzmán Loera mejor conocido como “El Chapo Guzmán”, las fantasías no sólo se han tejido por parte del imaginario social, sino que la autoridad también abonó al circo mediático en el que ya muy poco falta para que se venda tierra del túnel por el que escapó el “capo di tutti capi”, considerado uno de los mayores narcotraficantes del mundo tan sólo por abastecer al mayor mercado de consumidores de drogas del orbe, los Estados Unidos de Norteamérica.

El 11 de julio México según los dichos del presidente Enrique Peña Nieto, sufrió una “imperdonable” “afrenta, luego de darse a conocer durante la madrugada del día siguiente que “again” Joaquín Loera se había fugado de la prisión de (permítame la risa) de Alta Seguridad del Altiplano en el municipio de Almoloya de Juárez en el estado de México.

Los detalles del escape del siglo ya son de todos conocidos, un túnel “silencioso” que fue construido desde una misteriosa (que a las autoridades no se les hizo misteriosa $ino de lo más normal) vivienda construida en tan sólo 3 meses a un kilómetro y medio de las instalaciones carcelarias, a Joaquín Guzmán le bastó tan sólo unos segundos para que desapareciera de los monitores del sistema de video que lo “cuidaba” para activarse el protocolo o alarma de fuga, pero igual tardaron tres horas en darle parte a una base militar ubicada a menos de 800 metros del centro penitenciario, tras su fuga miles de operativos con miles de policías tratan de localizarlo, pero es importante decir que ni antes ni después, se ha emprendido un operativo en México, ni en Estados Unidos y menos en Europa, para dar con sus recursos financieros y congelarlos, porque claro, el malo es el narcotraficante, no su dinero.

Lo que siguió fue un circo mediático que aún no termina y en el que aparecieron las primeras versiones que daban cuenta de cómo se había dado la fuga del capo, mismas que casi de inmediato fueron bateadas por la expertos, y por la mayoría de los mexicanos, en las redes sociales “El Chapo” ha sido y es trending topic y blanco de memes, no sólo en México, sino en el planeta entero, algunos de los cuales acuñaron frases que se han vuelto en una suerte de “mensajes de auto superación”, llamando a la gente a no rendirse en la persecución de sus objetivos, cuales quiera que estos sean.

La emergencia nacional tomó por sorpresa a un gabinete que también estaba en fuga con rumbo al viejo continente, sin embargo el tamaño del acontecimiento no fue suficiente para que Peña Nieto regresara al país y siguió en la pompa de estado que le ofreció el gobierno francés, continuando con su agenda en la que tenía contemplado recibir galardones por su brillante carrera política y terminando con la firma de contratos militares para la compra de helicópteros, que al parecer fue el objetivo real por el que más de 400 personas viajaron  con cargo al erario público “of course”.

La ignominia no acompaña al gobierno de la República desde hace 8 días, ya es parte de la genética de un país en donde la memoria es insuficiente, en donde a cada tanto y en donde de manera permanente y cíclica, nos encontramos con noticias que llevan del asombro a la risa para de inmediato dejarlas en el olvido y esperar a la siguiente afrenta que nos haga nuevamente indignarnos, enojarnos pero enseguida como imaginario social nos haga burlarnos para enseguida olvidarlo, así fue con la reforma educativa, la energética, la hacendaria y así será con la reforma al sistema de salud.

La segunda fuga de Joaquín Loera evidencia lo que ya todos sabíamos, que el estado de corrupción de las autoridades, así como el grado de descomposición social en México, son la pareja perfecta para que la impunidad sea la norma social que, aunque nadie desea, todos aceptamos y reconocemos como parte de nuestras vidas, bien lo ha dicho el mismo presidente de México, la corrupción es un tema social, transo yo, transas tú, todos transamos…y así.

Luego de su prime fuga en el 2011, quedó al descubierto que Joaquín Guzmán Loera gobernaba con la ayuda de su dinero en la prisión Federal de Puente Grande en el estado de Jalisco, todo tipo de excesos y órdenes emanaban de su persona y no había deseos de dejar una instalación tan confortable desde la cual dirigía sus negocios, lo que lo obligó a dejar el centro penitenciario fue la solicitud de extradición de los Estados Unidos, por lo que el jefe del Cartel del Golfo decidió pagar la cuenta y checar su salida.

En 2014 el gobierno nos vendió la idea que con “inteligencia” de diversas corporaciones, se había logrado su recaptura, pese a que desde un principio sostuvimos que dicha inteligencia y hasta la captura fue de agentes norteamericanos en México, tal y como ya se ha dado a conocer en artículos que citan que la DEA estuvo detrás de su captura.

Fieles a su creencia de ser la policía del mundo los americanos pidieron de nueva cuenta el traslado del capo para ser enjuiciado y pagar condena en su país, el silencio de Enrique Peña Nieto fue más que elocuente y abonó a la articulación de todo tipo de teorías en torno a la captura de Guzmán Loera, las más extrañas pero ya no inverosímiles apuntan a que fue pactada su detención, a que nunca tocó el penal del Altiplano y a que su fuga fue un montaje (de esos que le salen bien a nuestros gobernantes) para tratar de dejar “intacta” la inexistente y maltrecha dignidad del gobierno mexicano.

En medio de estas increíbles historias las redes han aportado su parte con supuestos mensajes de la familia del capo, algunas previamente daban cuenta de que Joaquín Guzmán pronto estaría libre, posteriormente se dieron a conocer  presuntas amenazas del capo en contra del mismo presidente de México por presuntamente no cumplir su parte del trato luego de haber financiado su campaña.

En el México corrupto e impune al parecer todo es posible, así lo hace ver el escape del jefe del Cartel de Sinaloa  y en un México en donde el pueblo no tiene ni a quien seguir y menos en quien confiar, en un pueblo en donde no hay figuras a quien seguir, El Chapo se convierte para muchos, sobre todo para quienes no tienen esperanza de una vida mejor, en una suerte de héroe o ídolo , y de ellos dan cuenta corridos y otras expresiones populares como los memes, misma que no tardarán en reforzar películas que abordarán su vida criminal.

“Imperdonable” calificó el mismo Enrique Peña Nieto un eventual segundo escape de Joaquín Guzmán Loera de una prisión mexicana, hoy los imperdonables salen a dar “tours” mediáticos para que todos conozcan cómo es que presuntamente el mayor criminal de México los burló y los dejó como los hazme reír del mundo…vaya estrategia o ruta que ha tomado el gobierno mexicano para cavar más profunda la tumba de su credibilidad, la contención de daños ahora es lo contrario.

Luego los mismos “imperdonables” salen a decir que no van a renunciar, que los momentos de crisis son para dar resultados o no sé qué más barbaridades salió a declarar el hombre al que le fue encargada la misión de mantener recluido hasta el final de sus días al Chapo Guzmán, el hombre que pese a sus grandes errores sigue siendo el sutil pero infalible “mazo” de negociación en torno a los temas más fuertes en el país, llámese IPN, CNTE, SME, etc.

La afrenta no es para los mexicanos, es para su gobierno, la vergüenza sí es de los mexicanos, pero pos su gobierno criminal, corrupto, ocioso, suntuoso e ineficiente, pues se han publicado las complicidades entre los cárteles de la droga y los políticos, la fuga del Chapo no hace mella en los ciudadanos del país, al contrario para muchos ha sido motivo de gloria y hasta se ven memes con la leyenda que claman a Joaquín Guzmán Loera como próximo presidente, vamos, hasta Susana Zavaleta aplaudió su salida al declarar que él hace algo por su pueblo…así de increíble es nuestro país.

Del porqué emanan tantas historias increíbles en México en torno a la figura de un delincuente y su fuga, sólo es posible entenderlo cuando descubres que no sólo Joaquín Loera estaba prófugo desde hacía varios años, pues  desde hace muchos años está prófugo el sentido común, la inteligencia, el respeto, la honradez y la eficiencia del gobierno mexicano.

Ellos llegaron con la promesa de no repetir los errores del pasado y luego de 12 años de no estar el gobierno nos vendieron otra historia de mentiras, donde prometieron combatir el hambre, la inseguridad y reducir los costos de energía.

México es un país de fugados, se fugan los jefes de los carteles de las drogas, se fugan los gobiernos y los políticos, los gobernadores y alcaldes de la realidad, de la pobreza e inseguridad que nos hace a todos prisioneros en un infierno, pero también tenemos un pueblo que se fuga de su realidad consumiendo todo tipo de programas de baja calidad, consumiendo todo tipo de música que alba a los delincuentes. IMAGEN: lavanguardia.com

Somos prófugos los dos…

Comparte este artículo

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Newsletter

Suscribete a nuestro newsletter para recibir nuestras notificaciones en tu correo.
Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…